Éste escrito es uno de los tantos que hacen referencia al particular actuar de algunos miembros del movimiento estudiantil; actuar que en otrora eran conductas admisibles para la sociedad, aunque está tesis no la considero como cierta por completo. Hoy, en pleno siglo XXI, asistimos a imágenes retrogradas brindadas, lastimosamente, por algunos elementos de la academia. No estoy en contra del fondo, estoy aduciendo que la forma es importante, la sociedad que nos rodea está compuesta de generaciones muy visuales todas, que no analizan “el ¿por qué?” sino “el como” y ello es lo que finalmente está matando la imagen del estudiante universitario, en especial de universidad pública. El arma que puso a tambalear administraciones en el pasado, es precisamente la que está aniquilando los movimientos estudiantiles en el mundo. Lo que busco con éste texto es preguntarle a esos cuantos ¿por qué recurrir a la violencia cuando el dialogo y la negociación están servidas para alcanzar los objetivos? , se hace entonces necesario que se reflexione acerca de cómo se opera para dar a conocer las ideas.
Hay quienes dicen “a la universidad se va a solo a estudiar”, nada más falso, simplista, frívolo y mediocre, pues es la academia que por medio de la investigación genera el pensamiento crítico y argumentado que guía la transformación de las sociedades; por eso es tan triste ver a un universitario encapuchado pintando, destruyendo y acabando lo que con el esfuerzo de algunos o de todos se logro construir, el rebelde infundado; como también es triste ver a un universitario sentado estudiando solo para el examen, pensando también en la rumba y dejando que el mundo evoluciones sin él ser actor, aplazando hasta después de su grado la participación en la sociedad, cuando ya para que, el pasivo descarado.
Mi posición ideológica no está plasmada en éste documento, faltaría más; eso hace parte de otro análisis, de otro debate, de otro escenario donde las ideas se congreguen en el diálogo y la construcción de país. Lo que hago es un llamado a la sensatez, la tolerancia y el respeto por la integridad física de las personas, por sus pertenencias y propiedades, por la pluralidad de pensamiento; mi llamado es a que nos pongamos de acuerdo en lo fundamental y que avancemos en lo colectivo. No es cambiar lo mejor de nuestras ideas y pensamientos, es simplemente construir a partir de la diferencia, de manera que ésta diversidad se convierta en una base sólida para las futuras generaciones.


1 comentario:
Señor Jhon Mario, me parece excelente la crítica que le hace a la forma de obrar de nuestro movimiento estudiantil, pero hay muchas cosas que no comparto las cuales por ahora no diré.
En cuanto a su posición política e ideológica, me parece importante que hablara más acerca de ella y así poder abrir un debate interesante; ya que el blog es una creación suya y pues sería importante conocer sus criterios.
Por favor, si tiene algo de interés en una verdadera transformación al interior de nuestro "qué hacer" frente a los diversos acontecimientos polítocos de la u, y si tiene verdaderas convicciones políticas, no cometa el error de aliarse con esa tal "alianza universitaria". Me imagino que ud conoce al personaje que la lidera y ha de saber que sus intereses son de una falsa política.
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