25 de mayo de 2007

Una buena alternativa






Apostarle a una alternativa definitiva de transporte es lo que los pereiranos deberíamos hacer. No es lógico que una ciudad de las dimensiones de Pereira esté sufriendo los problemas de movilidad que hoy se están viviendo; no es justo que una avenida como la treinta de agosto no sea solución rápida sino que se convirtió en una carrera más de las lentísimas carreras que tiene la ciudad; es increíble que no hayan sitios de fácil parqueo dentro del centro pasando horas buscando alguno, no es justo que muchos dueños de vehículos utilicen sus autos solo para ellos ocupando espacio al que tienen derecho muchos más ciudadanos; tampoco es justo que la ciudad este llena de vehículos que no están matriculados en la ciudad, que las zonas azules se conviertan en elementos que no aportan en nada a la movilidad sino que ayudan a que esta se dificulte cada vez más, que las rutas complementarias de todas las “vueltas del mundo” para llegar a su destino final.

Por eso es hora que las autoridades en transporte y todos los ciudadanos entremos en un proceso de educación y recapacitación para apostarle al transporte masivo como forma de mejorar la movilidad en la ciudad; no debemos apostarle tanto al vehículo personal como medio sino como alternativa (la última alternativa), para transportarnos dentro del perímetro urbano. Pero para lograr avances en la materia es necesario que el sistema de transporte masivo mejore su calidad notablemente, un sistema como estos no se hace atractivo cuando presenta tantas falencias en todas sus áreas: recaudo, troncales, alimentadores y también rutas complementarias las cuales nunca se han caracterizado por pensar en el usuario sino en su negocio.

Tal motivo me lleva a plantear las siguientes propuestas que denotan mi posición sobre el tema de transporte masivo y movilidad:

- Eliminar zonas azules como elemento atrofiante de la movilidad y elaborar un plan maestro de parqueo para la ciudad, en especial el centro de ésta, que permita regularizar ubicación y tarifas estandarizando las normas para la implementación y construcción de estos sitios.

- Hacer control desde lo político con el fin de lograr mejoras sustanciales en el servicio de Megabus, que permita a los usuarios ver que es un sistema de transporte hecho para clientes humanos y no simplemente para clientes; no sacando del negocio del transporte a las rutas complementarias diseñando rutas que abarquen, sin trayectorias innecesarias, las zonas en que Megabus no influye, pero que estas empresas se comprometan a prestar ellas también un muy buen servicio a la ciudadanía.

- Homogenizar el sistema de cobro para el sistema masivo de transporte y las rutas complementarias.

- El pico y placa para táxis para los taxis debe estar acompañando con procesos de capacitación para ellos y sus familias en los días u horas libres como está sucediendo en otras ciudades de Colombia.

- Gestionar los recursos que nos permitan implementar formas alternativas de transporte como son las ciclorutas y andenes para la gente, siendo estos últimos destinados a las personas y no a los vendedores ambulantes, los cuales deben ser aglomerados en puntos específicos del centro de la ciudad cumpliendo todos los requisitos para ser comerciantes.